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"Cuanto
más trabajes en ser tú mismo, mayores probabilidades tendrás de sentirte resuelto y
significativo en tu vida". Wayne W. Dyer |
INTRODUCCIÓN
Una conducta socialmente habilidosa se define como un conjunto de conductas
emitidas por un individuo en un contexto interpersonal que expresa sentimientos,
actitudes, deseos, opiniones o derechos de ese individuo de un modo adecuado a la
situación, respetando esas conductas en los demás y resolviendo de inmediato los
problemas surgidos en una situación determinada minimizando la probabilidad de futuros
problemas.
Las habilidades sociales son esenciales para obtener 2 tipos de objetivos:
Objetivos afectivos: consiguiendo relaciones satisfactorias con los parientes y
con los demás, estableciendo amistades y relaciones amorosas.
Objetivos instrumentales: permitiendo actividades con éxito en la comunidad
incluyendo comprar, vender, la utilización de instituciones sociales y prestaciones,
entrevistas de trabajo y trabajar.
Ante la conducta de las personas nosotros nos formamos una impresión global
(llamada MOLAR) que está formada por miniconductas específicas (llamadas MOLECULARES).
Seguidamente veremos los componentes moleculares más importantes de toda
conducta interpersonal:
COMPONENTES NO VERBALES
La mirada: Se define objetivamente
como "el mirar a otra persona a los ojos, o de forma más general, a la mitad
superior de la cara". La mirada mutua implica que se ha establecido "contacto
ocular" con otra persona. Casi todas las interacciones de los seres humanos dependen
de miradas recíprocas. Los significados y funciones de las pautas de mirada son
múltiples:
Actitudes: La gente que mira más es vista como más agradable, pero la forma
extrema de mirada fija es vista como hostil y/o dominante. Ciertas secuencias de
interacción tienen más significados: por ejemplo, ser el primero en dejar de mirar es
señal de sumisión; la dilatación pupilar, señal de interés por el otro.
Expresión de emociones: Mirar más intensifica la expresión de algunas
emociones, como la ira, mientras que mirar menos intensifica otras, como la vergüenza.
Acompañamiento del habla: La mirada se emplea, junto con la conversación, para
sincronizar o comentar la palabra hablada. En general, si el oyente mira más, genera más
respuesta por parte del que habla, y si el que habla más mira más, es visto como
persuasivo y seguro.
La expresión facial: Parece ser
que la cara es el principal sistema de señales para mostrar las emociones. Hay 6
emociones principales y 3 áreas de la cara responsables de su expresión. Las emociones
son: alegría, sorpresa, tristeza, miedo, ira y asco o desprecio. Las tres regiones
faciales implicadas son: la frente/cejas, los ojos/párpados, la parte inferior de la
cara. Una conducta socialmente habilidosa requiere una expresión facial que esté de
acuerdo con el mensaje. Si una persona muestra una expresión facial de miedo o de enfado
mientras intenta iniciar una conversación con alguien, es probable que no tenga éxito.
La sonrisa: Es un componente
importante. Puede utilizarse como sonrisa defensiva, como gesto de pacificación. Puede
servir para transmitir el hecho de que a una persona le gusta otra; puede suavizar un
rechazo, comunicar una actitud amigable, y animar a los demás a que le devuelvan a uno
una sonrisa.
Los gestos: Un gesto es cualquier
acción que envía un estímulo visual a un observador. Para llegar a ser un gesto, un
acto tiene que ser visto por algún otro y tiene que comunicar alguna información. Los
gestos son básicamente culturales. Las manos y, en menor grado, la cabeza y los pies,
pueden producir una amplia variedad de gestos, que se emplean para una serie de
propósitos diferentes. Los gestos se constituyen en un segundo canal de comunicación;
aquéllos que sean apropiados a las palabras que se dicen servirán para acentuar el
mensaje añadiendo énfasis, franqueza y calor. Los movimientos desinhibidos pueden
sugerir también franqueza, confianza en uno mismo (salvo que fuera un gesto nervioso) y
espontaneidad por parte del que habla.
La postura: La posición del
cuerpo y de los miembros, la forma en que se sienta la persona, como está de pie y cómo
pasea, reflejan sus actitudes y sentimientos sobre sí misma y su relación con los otros.
Los significados y funciones de la postura son múltiples:
Actitudes: Las posturas que reducen la distancia y aumentan la apertura hacia el
otro son cálidas, amigables e íntimas. Las posiciones cálidas incluyen el inclinarse
hacia delante, con los brazos y piernas abiertas, las manos extendidas hacia el otro, etc.
A su vez, apoyarse hacia atrás o entrelazar las manos sosteniendo la parte posterior de
la cabeza pueden ser reflejo de dominación o de sorpresa. La timidez puede expresarse por
medio de los brazos colgando y con la cabeza hundida y hacia un lado. Por el contrario,
las piernas separadas, los brazos en jarras y la inclinación lateral pueden expresar
determinación.
Emociones: La postura puede reflejar emociones específicas. Así, la
indiferencia puede expresarse por medio de los hombros encogidos, los brazos erguidos o
las manos extendidas; la ira, por medio de los puños apretados, la inclinación hacia
delante o los brazos extendidos; el coqueteo, por medio del cruzar o descruzar las
piernas, etc.
Acompañamiento del habla: Los cambios importantes de la postura se emplean para
marcar amplias unidades del habla, como cambiar de tema, dar énfasis y señalar el tomar
o ceder la palabra.
Se han señalado 4 categorías posturales:
Acercamiento: postura atenta comunicada por una inclinación hacia delante del
cuerpo.
Retirada: postura negativa, de rechazo o de repulsa, que se expresa retrocediendo
o volviéndose hacia otro lado.
Expansión: postura arrogante o despreciativa que se refleja en la expansión del
pecho, el tronco recto o inclinado hacia atrás, la cabeza erguida y los hombros elevados.
Contracción: postura cabizbaja o de abatimiento que se caracteriza por un tronco
inclinado hacia delante, una cabeza hundida, los hombros que cuelgan y el pecho hundido.
La orientación: El tipo de
orientación espacial denota el grado de intimidad/formalidad de la relación. Cuanto más
cara a cara es la orientación, más íntima es la relación y viceversa.
La distancia/el contacto físico:
El grado de proximidad expresa claramente la naturaleza de cualquier interacción y varía
con el contexto social. Dentro del contacto corporal, existen diferentes grados de
presión y distintos puntos de contacto que pueden señalar estados emocionales, como
miedo, actitudes interpersonales o un deseo de intimidad.
La apariencia personal: El
desarrollo tecnológico actual permite modificar mucho el aspecto exterior de una persona
(maquillaje, cirugía estética, peluquería, régimen de adelgazamiento, etc.). La ropa y
los adornos desempeñan un papel importante en la impresión que los demás se forman de
un individuo. Los componentes en los que se basan el atractivo y las percepciones del otro
son el físico, la ropa, la cara, el pelo y las manos. El objeto de la modificación de la
apariencia es la autopresentación ante los demás. El cambio de estilo del pelo es uno de
los aspectos que más influyen en la apariencia personal. El atractivo físico puede ser
un elemento importante en un primer momento, pero a la hora de establecer una relación
más duradera son otros los elementos que tienen más peso.
COMPONENTES PARALINGÜISTICOS
El volumen de la voz: La función
más básica del volumen consiste en hacer que un mensaje llegue hasta un oyente
potencial. El volumen alto de voz puede indicar seguridad y dominio. Sin embargo, hablar
demasiado alto (que sugiere agresividad, ira o tosquedad) puede tener también
consecuencias negativas - la gente podría marcharse o evitar futuros encuentros -. Los
cambios en el volumen de voz pueden emplearse en una conversación para enfatizar puntos.
Una voz que varía poco de volumen no será muy interesante de escuchar.
La entonación: La entonación
sirve para comunicar sentimientos y emociones. Unas palabras pueden expresar esperanza,
afecto, sarcasmo, ira, excitación o desinterés, dependiendo de la variación de la
entonación del que habla. Una escasa entonación, con un volumen bajo, indica
aburrimiento o tristeza. Un tono que no varía puede ser aburrido o monótono. Se percibe
a las personas como más dinámicas y extrovertidas cuando cambian la entonación de sus
voces a menudo durante una conversación. Las variaciones en la entonación pueden servir
también para ceder la palabra. En general, una entonación que sube es evaluada
positivamente (es decir, como alegría); una entonación que decae, negativamente (como
tristeza); una nota fija, como neutral. Muchas veces la entonación que se da a las
palabras es más importante que el mensaje verbal que se quiere transmitir.
La fluidez: Las vacilaciones,
falsos comienzos y repeticiones son bastante normales en las conversaciones diarias. Sin
embargo, las perturbaciones excesivas del habla pueden causar una impresión de
inseguridad, incompetencia, poco interés o ansiedad. Demasiados períodos de silencio
podrían interpretarse negativamente, especialmente como ansiedad, enfado o incluso, una
señal de desprecio. Expresiones con un exceso de palabras de relleno durante las pausas (
por ejemplo, "ya sabes", "bueno") o sonidos como "ah" y
"eh" provocan percepciones de ansiedad o aburrimiento. Otro tipo de
perturbación incluye repeticiones, tartamudeos, pronunciaciones erróneas, omisiones y
palabras sin sentido.
La claridad: La claridad a la hora
de hablar es importante. Si se habla arrastrando las palabras, a borbotones, con un acento
o vocalización excesivos, uno se puede hacer más pesado a los demás.
La velocidad: Hablar lentamente
puede hacer que los demás se impacienten o se aburran. Por el contrario, si se hace con
demasiada rapidez, uno puede no ser entendido.
El tiempo de habla: Este elemento
se refiere al tiempo que se mantiene hablando el individuo. El tiempo de conversación de
una persona puede ser problemático por ambos extremos, es decir, tanto si apenas habla
como si habla demasiado. Lo más adecuado es un intercambio recíproco de información.
COMPONENTES VERBALES
El contenido: El hablar se emplea
para una variedad de propósitos como, por ejemplo, comunicar ideas, describir
sentimientos, razonar y argumentar. Las palabras empleadas dependerán de la situación en
que se encuentre una persona, su papel en esa situación y lo que está intentando lograr.
El tema o contenido del habla puede variar en gran medida. Puede ser íntimo o impersonal,
sencillo o abstracto, informal o técnico. Algunos elementos verbales que se han
encontrado importantes en la conducta socialmente habilidosa han sido, por ejemplo, las
expresiones de atención personal, los comentarios positivos, el hacer preguntas, los
refuerzos verbales, el empleo del humor, la variedad de los temas, las expresiones en
primera persona, etc.
ENTRENAMIENTO EN HABILIDADES SOCIALES
Componentes del adiestramiento en habilidades sociales:
- Modelamiento
- Representación de papeles
- Retroalimentación
- Generalización
Modelamiento
Se puede definir como un aprendizaje por medio de la imitación. El modelamiento
será más efectivo cuando el modelo (es decir, la persona a imitar) aparezca como muy
cualificada y con experiencia, tenga un status importante, controle las recompensas que
desea el paciente, sea del mismo sexo, tenga una edad similar y pertenezca a la misma
clase social, sea simpático y amable y si recibe recompensas por lo que hace. El
modelamiento será mucho más efectivo cuando la situación presente las conductas a
imitar con claridad y con precisión, gradualmente de menor a mayor dificultad, con las
suficientes repeticiones que permitan su sobreaprendizaje, con la menor cantidad posible
de detalles innecesarios y empleando diferentes modelos en lugar de uno solo. La persona
que observa el modelo debe: saber que tiene que imitarlo, asumir una actitud similar,
tener simpatía o que le guste el modelo y ser recompensado por realizar las conductas
observadas.
Las etapas del modelamiento son tres: Atención,
Retención y Reproducción.
Representación de papeles (Role Playing)
Se ha definido como una situación en la que a un individuo se le pide que
desempeñe un papel, es decir, se comporte de determinada manera. El éxito será más
probable si la persona que representa el papel cuenta con la suficiente información sobre
el contenido del papel a desempeñar y si ha prestado la atención necesaria a lo que
podríamos llamar potenciadores. Estos últimos incluyen: acuerdo por parte del sujeto a
participar, compromiso con la conducta u opinión que va a simular, improvisación y
recompensa, aprobación o reforzamiento por llevar a cabo la representación de las
conductas.
Retroalimentación
Este procedimiento lo podríamos definir como suministrar al sujeto adiestrado
información sobre cómo ha representado el papel asignado. Se deben tener en cuenta
cuestiones tales como la recompensa, el refuerzo, la crítica o el volver a repetir el
aprendizaje. Debemos destacar la importancia que tiene el refuerzo social, es decir, el
elogio, la aceptación y el estímulo, ya que se ha comprobado la enorme influencia que
tiene en la modificación de conducta. Salvo algunas excepciones, cuanto mayor es la
cantidad de refuerzos, más se intensifican los efectos positivos.
Generalización
El interés principal de cualquier programa de adiestramiento no es el
rendimiento obtenido en el lugar donde se ha realizado, sino en la vida real.
Los cuatro procedimientos vistos para el adiestramiento de aptitudes no son
efectivos por si solos. Así por ejemplo, el modelamiento funciona en el aprendizaje de
conductas nuevas pero sin la suficiente práctica, los antiguos comportamientos tienden a
reaparecer. La práctica o representación de papeles constituye una ayuda importante en
el aprendizaje, pero se debe tener en cuenta que son las conductas correctas las que hay
que practicar y que sin un modelo anterior o una situación similar, el rendimiento del
alumno casi no mejorará en relación al nivel inicial. Una vez realizado el modelamiento
y la representación de papeles, las conductas recién aprendidas tienen una gran
probabilidad de mantenerse, pero esto no sucederá a menos que los alumnos vivan esas
conductas como experiencias recompensadas. De esta manera, señalamos la necesidad
decisiva del refuerzo. La combinación de estos tres procedimientos constituye una
planteamiento de adiestramiento en habilidades mucho más efectivo y con un mayor campo de
aplicación. Pero un método verdaderamente eficaz también debe probarse más allá del
marco estrictamente terapéutico y debe demostrar su poder, utilidad y estabilidad en la
vida real de las personas. Este es el motivo de la Generalización del adiestramiento.
Consulta en la página de técnicas el
Entrenamiento en Asertividad, como complemento de este artículo.
Gloria Marsellach Umbert - Psicólogo |